El joven del Barcelona Dani Rodríguez ha sufrido un importante revés en su recuperación tras una nueva lesión justo cuando parecía que su regreso a la acción era inminente.
Según SPORT, el joven extremo estará de baja entre tres y cinco semanas más tras sufrir nuevas molestias en las fases finales de su rehabilitación.
La noticia supone un duro golpe tanto para el jugador como para el club, sobre todo teniendo en cuenta la evolución positiva que ha experimentado en los últimos días.
Su regreso estaba cerca
Según la información, Dani ya había vuelto al trabajo sobre el césped y poco a poco iba cogiendo ritmo y confianza.
Había un optimismo creciente de que pronto se reincorporaría a las clases grupales después de meses de ausencia. Sin embargo, justo cuando todo parecía ir en la dirección correcta, se produjo un revés.

El cuerpo médico del Barcelona optó inmediatamente por ir más despacio y actuar con cautela cuando volvieron las molestias.
El club no quiere correr el riesgo de empeorar la lesión trayendo al joven de vuelta antes de tiempo.
El delantero ya lleva unos meses frustrantes tras romperse el tendón del cuádriceps ante la UD Barbastro en febrero.
En ese momento, hubo preocupación por posibles daños en los ligamentos, pero afortunadamente se descartaron problemas más graves, como lesiones del ligamento anterior cruzado.
Sin embargo, el proceso de recuperación es más largo y complicado de lo que se esperaba inicialmente.
«Barcelona» debería proteger a Dani Rodríguez

Para un jugador joven que intenta establecerse, esos contratiempos pueden resultar agotadores mentalmente.
Dani Rodríguez finalmente comenzó a ver la luz al final del túnel después de meses de rehabilitación, solo para que su cuerpo lo obligara a otra pausa en el peor momento posible, razón por la cual la cautelosa respuesta del Barcelona tiene mucho sentido.
En los últimos años, el club ha demostrado cada vez más que quiere proteger a los jóvenes talentos en lugar de apostar por los beneficios a corto plazo.
Dado que se espera que los jugadores cumplan con exigencias físicas intensas a una edad muy temprana, la recuperación apresurada puede crear fácilmente problemas a largo plazo.
Por eso será necesaria nuevamente paciencia, al menos otras tres a cinco semanas.

