Hansi Flick llega a su tercera temporada en Barcelona con un dominio notablemente más fuerte en la toma de decisiones internas.
El técnico alemán, que alguna vez fue visto como un creador de consenso, recientemente ha adoptado un enfoque mucho más asertivo y busca imponer su visión en todos los aspectos de la estructura deportiva del club, informa Javi Miguel de AS.
El ejemplo más evidente fue la salida de Julio Tus del once titular.
Flick dejó claro a la dirección deportiva del club que quiere un cambio en el departamento de fitness y espera que el asunto se resuelva antes del inicio de la temporada.
La decisión fue una sorpresa para algunos en el club, particularmente porque Tus contaba con un fuerte apoyo de figuras influyentes cercanas a la jerarquía del Barcelona.

Sin embargo, Flick se mantuvo firme y no estaba dispuesto a reconsiderar su posición, lo que finalmente llevó a Tuss a dejar sus funciones en el primer equipo.
Según el informe, Tuss ahora supervisará un proyecto basado en el rendimiento vinculado a la academia del Barcelona y otros departamentos deportivos, en lugar de continuar con la selección absoluta.
Crecientes preocupaciones sobre la aptitud física
Se dice que la tensión entre Flick y Toos aumenta gradualmente a lo largo de la temporada.
El punto de inflexión crucial se produjo después de que Rafinha sufriera repetidos reveses por lesiones en su recuperación mientras intentaba regresar a principios de temporada. Clásico.
Esas complicaciones obligaron a Flick a cambiar los métodos de rehabilitación del club, reduciendo la influencia del departamento de fitness y poniendo más control sobre otras áreas del proceso de rehabilitación.
La medida efectivamente socavó el papel de Tuss y destacó la creciente diferencia filosófica entre los dos hombres.
A medida que avanzaba la temporada, Flick pareció expresar preocupación sobre si el nivel físico del Barcelona era suficiente para competir consistentemente con los equipos de élite de Europa en las últimas etapas de la Liga de Campeones.
La atención se centra en el sucesor de Tuss

El Barcelona debe decidir ahora quién liderará el programa de fitness del primer equipo. Un nombre vinculado al puesto es Holger Breuich, una figura de confianza de la época de Flick en el Bayern.
Sin embargo, los directivos del club han enfriado las especulaciones sobre la posibilidad, diciendo que preferirían a alguien más familiarizado con la estructura y el entorno existente del club.
La próxima cita podría proporcionar otra indicación de cuánta influencia tiene ahora Flick entre bastidores.
Ya está claro que el técnico alemán ya no se adapta sólo al Barcelona. Está moldeando cada vez más al club según sus propios estándares y expectativas, y parece dispuesto a desafiar las estructuras establecidas si cree que es necesario un cambio.

