Rabat – La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha comenzado a tomar medidas concretas para abordar los problemas de visa que enfrentan varios árbitros seleccionados para la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, particularmente de países africanos y árabes.
A medida que se acerca el torneo de este verano, las dificultades logísticas han retrasado el proceso de visa para algunos funcionarios.
Entonces la FIFA tiene ha comenzado un programa sistemático para garantizar que todos los árbitros completen sus procedimientos administrativos mucho antes del inicio de las competiciones.
La lista final de árbitros del Mundial incluye una fuerte presencia marroquí; Jalal Jayed como árbitro del partido, Zakaria Brinsy y Mustafa Akkarqad como árbitros asistentes y Hamza El Farik como asistente de vídeo.
Su inclusión refleja la creciente reputación de Marruecos en el arbitraje internacional.
Para acelerar los trámites de visa, la FIFA ha pedido a todos los árbitros que envíen sus documentos directamente al secretario general de la organización.
Cada funcionario recibirá un código único previamente acordado con las autoridades anfitrionas para adjuntarlo a la solicitud de visa. El sistema está diseñado para agilizar el trámite y garantizar la aprobación oportuna.
Los árbitros designados para el Mundial no deberían dirigir ningún partido amistoso entre las selecciones nacionales en las próximas semanas.
Lea también: Los aficionados de Marruecos se enfrentan a un billete de tren de 150 dólares desde Nueva York al estadio para el partido del Mundial de Brasil
El objetivo de la medida es prevenir posibles conflictos de intereses y mantener una total neutralidad en el proceso de selección y preparación.
Sin embargo, el organismo rector del fútbol ha permitido que los árbitros continúen trabajando en ligas nacionales o extranjeras, siempre que notifiquen a la FIFA con antelación los detalles del partido, incluida la fecha y el lugar.
Esto proporciona transparencia y al mismo tiempo permite a los funcionarios mantenerse activos y en forma.
La decisión subraya el compromiso de la FIFA con la integridad y el profesionalismo del arbitraje. Al reforzar los controles administrativos y limitar la influencia de los equipos que participan en el torneo, la organización busca proteger la credibilidad de sus árbitros.
Las próximas semanas serán cruciales para los árbitros, completando los trámites de visa, manteniendo la forma física y evitando cualquier situación que pueda comprometer su imparcialidad.

